viernes, 11 de noviembre de 2016

So long, Marianne

In Memoriam Leonard Cohen (1934-2016)

"Si queremos expresar la derrota común, procuremos hacerlo dentro de los límites estrictos de la dignidad y la belleza" (Leonard Cohen)


Leonard Cohen
Palau Sant Jordi, Barcelona

03/10/12



Come over to the window my little darling...

El maratoniano concierto que anoche ofreció Leonard Cohen en Barcelona arrancó en forma de lamento y finalizó con aire triunfal...

(En su primera adolescencia) resultó que Leonard poseía un talento natural para el hipnotismo (...) Eligió a la criada de la familia como su primer sujeto humano (...) La joven se sentó en el sofá Chesterfield (...) hasta que logró ponerla en trance (...) Leonard le indicó a la criada que se desnudara...

I'd like to try to read your palm...

Una lección magistral por parte de un cantautor consagrado sobre lo que es la generosidad musical...

"No creo que un hombre supere nunca esa primera visión de la mujer desnuda. Creo que es Eva contemplándole, que es la mañana y el rocío sobre la piel (...) esa visión sagrada"...

I used to think I was some kind of Gipsy boy...

Cómo sabe tratar a los músicos y público con una mezcla de calidez, respeto, cortesía y complicidad muy difícil de ver en la actualidad...

Sentía que Lorca le había dado permiso para encontrar su propia voz y le había enseñado qué hacer con ella (...) Con su amor por la cultura gitana y su temperamento depresivo, mostraría a Leonard la aflicción, el romanticismo y la dignidad del flamenco. Y con su postura política le mostró la dignidad, el romanticismo y la aflicción de la Guerra Civil española...

It's time that we began to laugh and cry and cry and laugh...

La velada sirvió para ofrecer una magnífica y meditada selección de temas de todas sus épocas...

(Sobre el joven y misterioso músico español que le enseñó a tocar la guitarra en tres clases) "Yo no sabía nada de aquel hombre, por qué había venido a Montreal, por qué había aparecido en aquella pista de tenis, por qué se había quitado la vida (...) pero aquellos seis acordes, aquella pauta de guitarra, han constituido la base de todas mis canciones y de toda mi música"...

I love to live with you but you make me forget so very much...

En medio de esa frondosidad de melancolía, tristeza, advertencia vital, amor, sensualidad, espiritualidad...

"Mi abuela, con la que me crié durante la guerra, me decía: conocerás a un hombre que habla con lengua de oro, Marianne (...) Yo le amé desde el momento que le conocí (...) Parecía un caballero, una persona anticuada; pero los dos éramos anticuados (...) Fue una película hermosa y lenta"...



Marianne, en la habitación de Leonard en Hidra, 60's
(fotografía de la contraportada del LP Songs from a room)


We met when we were almost young...

Fueron unas canciones que exhiben con justicia marchamo de clásicas: Bird on the wire, Suzanne, The partisan, I'm your man, So long Marianne, Hallelujah, Who by fire, Sisters of Mercy...

Leonard adoraba a las mujeres, y ellas le correspondían en un número que aumentaba con su prestigio. "Era fantástico, un momento en que todo el mundo le daba a la otra persona lo que quería. Y las mujeres sabían qué querían los hombres"... 

Your letters they all say that you're beside me now...

Junto a él un viejo conocido, el polivalente Javier Mas, aragonés afincado en Barcelona que tañó con majestuosa precisión laúd, archilaúd y bandurria, y que motivó reconocimiento escénico de Cohen...

Mientras que el lenguaje de Dylan tenía una conexión con el pueblo, en la tradición de Woodie Guthrie, el blues y el folk, las letras de Leonard revelan a un poeta más culto, expuesto, instruido (...) Bob tenía aquellas asombrosas proezas imaginativas a las que no creo que nadie se haya acercado nunca, esas líneas que salían de la nada y que literalmente te dejaban atónito. Pero pienso que como escritor formal, estructural, Leonard es superior...

Then why do I feel alone...

El apartado vocal (...) sigue teniendo peso específico femenino y es cuidado con mimo. Allí estaban las hermanas Hattie y Charley Webb (...) Allí estuvo también, por supuesto, la voz más recia de Sharon Robinson...

(En el Festival de la Isla de Wight en 1970) Leonard estaba en un reino de Mandrax (...) Antes de cantar, habló a los cientos de miles de personas que no podía ver como si estuvieran sentados todos juntos en una habitación pequeña y oscura. Les contó una historia que sonó como una parábola, que tuvo un efecto hipnótico (...) les dijo que su padre lo llevaba al circo de pequeño...

For now I need your hidden love...

Los ingredientes de la atracción que ejerce el trovador canadiense se hicieron visibles nuevamente: autenticidad, elegancia y credibilidad...

(Sobre su canción Anthem) "La luz es la capacidad de conciliar nuestra experiencia, nuestro pesar, con cada día que amanece. Es esa comprensión lo que nos permite vivir una vida y abrazar los desastres y pesares y alegrías que son nuestra suerte común. Pero solo mediante el reconocimiento de que hay una grieta en todo"...

Oh, you are really such a pretty one...

La sensación de estar asistiendo a una clase magistral de música a través de uno de los cancioneros poéticos más emocionantes de la música popular...

(Sobre la entrega del Premio Príncipe de Asturias) Tras la ceremonia se celebró un concierto de homenaje (en el que participaron Duquende, Glen Hansard, Javier Mas,...) Leonard era un veterano de los homenajes (...) Aun así, tenía lágrimas en los ojos. Y durante la última canción, So long, Marianne, dejó que rodaran por su rostro...




(Lyrics from 'So Long, Marianne', by Leonard Cohen)

(Extractos de la crónica de Esteban Linés sobre el concierto del Palau Sant Jordi, 'Una elegante y devota lección musical', La Vanguardia, jueves 4 octubre 2012)

(Extractos de la biografía de Leonard Cohen, 'Soy tu hombre. La vida de Leonard Cohen', escrita por Sylvia Simmons y editada por Lumen en 2012; opiniones de la propia autora y/o de terceros, excepto los entrecomillados, que son de Leonard y Marianne)


PS: 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Juglar de juglares



"Estoy aquí, a miles de millas de mi hogar,
Caminando por un camino que otros hombres han andado,
Estoy viendo tu mundo de gentes y cosas,
Oigo a pobres y labriegos, princesas y reyes.

Eh, eh, Woodie Guthrie, te he escrito una canción,
Sobre un paradójico mundo que da vueltas,
Que parece hambriento y enfermo, cansado y roto,
Que parece morirse y todavía no ha empezado a nacer.

Eh, Woodie Guthrie, pero yo sé que tu sabes
Todo lo que te pueda contar y mucho más,
Te estoy cantando una canción que no dice lo bastante
Porque hay pocos hombres que hayan hecho lo que tú.

La canto para Cisco y Sonny, y también para Leadbelly,
Y para toda la buena gente que viajó contigo,
Para los corazones y las manos de los hombres,
Que vinieron con el polvo y se fueron con el viento.

Me iré mañana, pero también podría irme hoy,
En algún lugar, algún día,
Lo último que me gustaría,
Es poder decir que he andado un duro camino también."

(Song To Woody, first own lyrics recorded by Bob Dylan, 1962)

(Traducción de Jesús Ordovás, Bob Dylan, Ediciones Júcar, Colección Los Juglares, nº 1)




PS: https://www.theguardian.com/music/2016/oct/14/leonard-cohen-giving-nobel-to-bob-dylan-like-pinning-medal-on-everest


domingo, 2 de octubre de 2016

Cartas de un artista

"Créalo usted, mi piano es para mí lo que la fragata al marino, lo que el corcel al árabe, más aún tal vez, es mi vida; es el depositario íntimo de todo lo que se ha agitado en mi cerebro en los días más ardientes de mi juventud" (Franz Liszt) 

Buenos días amig@s, y bienvenidos a un nuevo post sinfónico de Culture&Biz®. Recientemente tuve ocasión de asistir en el Auditori de Barcelona a una representación de la Sinfonía núm. 5 de Gustav Mahler (la del Adagietto del que os hablé en un post anterior). Emocionante de veras, y a juzgar por las críticas también muy bien dirigida y ejecutada por Steinberg y la OBC ("la obra resultó de un gran vigor expresivo, sin forzar nunca los límites, cuidando la calidad y limpieza del sonido", escribía Jorge de Persia en La Vanguardia).

Sin embargo, la gran sorpresa de la noche para mí fue escuchar por primera vez el Concierto para piano y orquesta núm. 2 de Franz Liszt (a cargo del pianista israelí Nicholas Angelich, acompañado también por la OBC). Sin palabras (y con lágrima). Recordé al llegar a casa -todavía en estado de trance- que no hace mucho había comprado en una librería de viejo de la calle Aribau las Cartas de un artista de Liszt, un compendio de misivas del virtuoso compositor -nacido en Hungría en 1811- donde éste reflexiona sobre temas tan variados como el estatus social del artista, la situación de las instituciones musicales de su tiempo, las enseñanzas de sus viajes por Europa...


Un libro equiparable a aquellos cuadernos de viaje de los escritores románticos, donde brilla por encima de todo el humanismo de Liszt y su gran inquietud cultural. Todas las artes -no sólo la música- emocionaban a nuestro protagonista. Pero antes de comentarlo, conozcamos un poco más al personaje, siguiendo un ensayo de Arturo Reverter aparecido en la célebre colección de música clásica de El País coordinada por Diverdi:



"Liszt fue un romántico desbordado, como lo era, incluso antes que él, Berlioz, como lo sería su futuro yerno Wagner (...) Pretendió abarcar todo lo que el siglo le ofrecía desde cualquier ángulo de la cultura (...) Su formación musical fue evidentemente germana. Sin embargo, su cultura literaria se bañaba en la más acrisolada tradición francesa (...) Al lado de estas señas de identidad, hay que destacar la importancia que también tiene el lirismo operístico italiano (...) De la mezcla de todos esos elementos nace el estilo de nuestro compositor (...) Pero una cosa ha de quedar clara por encima de todo, y es la absoluta identificación de la figura del virtuoso con la del compositor" (Arturo Reverter)

En efecto, si algo ha pasado a la historia en relación a Liszt es que se trató de un genio de su instrumento, el piano, a la altura del legendario violinista Paganini ("es la suya una rapidez inaudita, una agilidad que deslumbra y pasma", en palabras de Gautier). Pero no sólo tenía la mejor técnica, también transmitía como nadie ("nunca he conocido a ningún artista que posea en un grado tan elevado esa capacidad de subyugar, elevar y dominar al público", declaraba Schumann en 1840). La prueba de su enorme impronta actuando en directo la tenemos en esta caricatura publicada tras un concierto suyo en Berlín en 1842. Huelgan los comentarios. El fenómeno fan viene de mucho antes que los Beatles.



Capítulo aparte merece la relación de amor-odio que desarrolló Liszt con otro genio creador y contemporáneo suyo: Frédéric Chopin. Nacido en 1810, y hombre de precaria salud -fallecería a los 39 años, por los 75 que vivió Liszt-, el compositor polaco construyó su precoz carrera de genio sobre los cimientos del mismísimo Bach, a base de un trabajo extenuante y un perfeccionismo extremo. Según Jesús Ruiz Mantilla, "si Liszt fue un intérprete superdotado, Chopin fue un compositor genial para el instrumento que ambos glorificaron" (Bach sería el nexo de unión entre ambos, como afirmaba el propio Richard Wagner, "fue gracias al gran Franz Liszt que pude concretar mi anhelo de oír a Bach (...) aprendí a conocer lo inesperado de Bach").

Se conocieron en París -meca del romanticismo y el cosmopolitismo del momento-, y en más de una ocasión tocarían a cuatro manos. El propio Frédéric admitió la supremacía de Listz en la interpretación con una frase definitiva: 
"Liszt está tocando mis Estudios y me transporta más allá de mis concepciones. Me gustaría robarle su manera de interpretarlos" (F. Chopin, sobre Liszt)

Por su parte, Liszt también se declararía "admirador de Chopin y de su genio creativo".



Tal y como nos cuenta Tim Blanning en su magistral El triunfo de la música, "entre 1838 y 1846 Liszt dio más de mil recitales en público por toda Europa y allá donde iba se le dispensaba un recibimiento extático, sobre todo por parte del público femenino". Se promocionó como ningún otro artista lo había hecho antes, creando una imagen "sofisticada y cultivada". Con una legendaria confianza en sí mismo, se granjeó la admiración de la burguesía liberal de Europa, e "impuso la idea del artista como ser superior, depositario de un don divino, que el resto de humanidad debe respetar e incluso homenajear". 




"¡Qué deplorable ignorancia, qué pueriles presunciones, qué intolerables incertidumbres en nuestros salones, nuestras conversaciones, nuestros diarios!... A pesar de que todo ha sido dicho, todo está por volver a decir". Así se inicia la recopilación de escritos de Liszt a la que hace mención este post, cartas y artículos de mano del compositor húngaro fechados entre 1835 y 1849.



Liszt, que se define a sí mismo como un "simple aprendiz de la naturaleza y de la verdad", no escribe para enseñar. "Sufro e interrogo... Mas a menudo me limito a observar", nos dice... Me viene ahora a la memoria un comentario de Salvador Pániker: "Escribir un diario tiene algo de terapéutico, cura el exceso de conciencia". 


Franz Liszt, madurez

En cuanto a la situación del artista, especialmente del artista músico, en el orden social de la época -recordemos, el París de 1830's-, el genio húngaro la detalla en seis artículos escritos para la Gazzette Musicale de la capital francesa. Se lamenta Liszt en ellos de que "el hecho dominante desde hace dos siglos es su SUBALTERNIDAD". Y eso que estamos hablando de la más noble de las artes, la MÚSICA, con el pasado más glorioso de todas ("ya Platón enseñaba que todo en el universo era música", afirma). 

Según su opinión, el artista estaba menospreciado ("recibiendo tres cuartos de hora de clase a la semana y cenando a 20 céntimos") y a merced de mediocres gestores e impresarios, amén de una crítica que se cree superior pero que "con honrosas excepciones, no se ha dignado a aprender más allá de las siete notas de la escala". ¡Incluso a Berlioz se le cerraban las puertas!. Aunque finaliza el capítulo con autocrítica gremial, citando a Schiller: "Todas las veces que el arte se ha perdido, ha sido por culpa de los artistas" (como hemos visto antes, fue precisamente Liszt -y sobre todo Wagner- quienes empezaron a revertir esta situación y a situar al artista en todo lo alto del escalafón social).

Franz Liszt, vejez

La parte central del libro, Cartas de un bachiller en música, nos presenta a un Liszt consciente de la relevancia de su papel: "¡Triste y gran destino el del artista! Nace marcado con el sello de la predestinación. No escoge su vocación; su vocación se apodera de él y lo arrastra". En el transcurso de sus viajes, defiende la preeminencia de la música sinfónica por encima de la dramática (ópera), y su conclusión no difiere en gran medida de la aportada en la primera parte: "en fin, artesanos por todas partes, artistas por ninguna". Con honrosas excepciones, claro. Tras escuchar a Chopin declarará:
"Poeta, poeta elegíaco, profundo, casto, soñador... desde los primeros acordes una estrecha comunicación se estableció entre él y su auditorio" (F. Liszt, sobre Chopin)

El libro finaliza en su tercera parte -datada ya en 1949- con Algunos consejos a los artistas, a los que alerta sobre las principales amenazas que se ciernen sobre la carrera artística: las prisas por llegar al estrellato, la competencia desmesurada, las pasiones políticas que distraen la atención, las vulgares exigencias del comercio... Refelexiones todas muy actuales. A pesar de ello, anima a "aquellos que se sienten atraídos hacia un noble objetivo por el poder irresistible de la inspiración" a perseverar en su lucha: "no se paraliza el celo de los auténticos elegidos".


Nada más por hoy, amig@s, os dejamos con Chopin, el triunfo de la música, que lo disfrutéis y hasta el próximo post.




viernes, 2 de septiembre de 2016

Cultura y Educación: reflexiones varias

"La formación de los profesores no se ha tomado nunca en serio en España, tal vez porque nunca se ha tomado en serio la profesión docente" (José Antonio Marina, en Despertad al diplodocus)

Buenos días amig@s, y bienvenidos a un nuevo post sinfónico de Culture&Biz®. Recibimos el curso escolar este mes de septiembre reflexionando sobre un tema fascinante: la histórica (des)vinculación entre Cultura y Educación.

Para Lali Bosch, el origen del desencuentro entre los dos mundos podría situarse en tiempos de Malraux, cuando formando parte éste del gabinete de Charles de Gaulle propuso la separación del entonces Ministerio de Educación y Cultura en dos departamentos diferenciados. Según Bosch, a partir de entonces ambos quedarían condenados a luchar por un único presupuesto.


André Malraux

Durante la pasada temporada, Culture&Biz® asistió a una serie de interesantes conferencias sobre las relaciones entre los ámbitos educativo y cultural. A continuación, os exponemos las principales conclusiones anotadas, con el objetivo de que sirvan de reflexión en positivo para este curso que se inicia:
"Hemos de volver a situar las artes en la raíz de la educación, por tres motivos: porque son diversas, vinculan con la reflexión científica y constituyen una finalidad en ellas mismas" (Lali Bosch, en 2016Culturas)
"A nivel institucional, cultura y educación no cuajan, pero en el terreno práctico los dos sectores, amén de su común precariedad, están cada vez más interconectados" (Judit Vidiella, en Tertúlies sobre Cultura i Educació a l'Heliogàbal)
"Educación y cultura son indisociables, en ambos casos se trata de generar conocimiento" (Laura Benítez, en Tertúlies sobre Cultura i Educació a l'Heliogàbal)
"La excelencia, sine qua non al hecho cultural, se ha de extender al mundo educativo; la formación de una ciudadanía cultural, no tanto de consumidores, es clave" (Gemma Carbó, en Premi Ramon Roca d'investigació sobre gestió cultural)
"Hemos de ampliar los imaginarios de los ciudadanos para enriquecer la vida colectiva y la convivencia" (Liliana López, en Premi Ramon Roca d'investigació sobre gestió cultural)
"A día de hoy, no disponemos de un acuerdo nacional por la cultura" (Carles Duarte, en Observatori dels Públics del Patrimoni Cultural de Catalunya)

Pero si en 2016 ha habido un aporte enriquecedor en este debate, sin duda ha sido la publicación del libro recopilatorio de Gemma Carbó L'assignatura pendent. Converses sobre educació, política i cultura, del que entresacamos algunas reflexiones adicionales:




"No concibo una educación inculta, ni una cultura maleducada" (Pruden Panadés)
"Los problemas son eminentemente epistemológicos y pedagógicos, pero de fondo permanece la necesidad de una reflexión filosófica" (Lucina Jiménez)
"Actualmente, los espacios de encuentro entre profesores y gestores culturales son inexistentes" (Jordi Martí)
"El Plan Bolonia tendría que haber apostado por la cultura general básica, con carreras más cortas y menos especializadas: ya tenemos los masters para las especialidades" (Victòria Camps)
"El gestor cultural se ha de hacer algunas de las preguntas propias de la filosofía: ¿por qué es importante que la cultura llegue a la gente?" (Eulàlia Bosch) 
"Lo más complejo son los cambios de modelo, los cambios conceptuales en este reconocimiento del hecho educativo como algo íntimamente ligado al talento" (Jordi Pardo)
"El perfil profesional del gestor cultural se ha ido centrando en la gestión de equipamientos, dejando de lado otros objetivos, como el de abrir canales de comunicación entre cultura y educación" (Jordi Font) 

En el fondo, la dualidad que subyace en toda esta discusión es sistémica, como bien remarcaba Gemma Carbó en la entrega del Premi Ramon Roca: mientras que la educación es convergente, conservadora y regulada, la cultura es divergente, rompedora y poco regulada.

Y siempre teniendo en cuenta que cuando hablamos de educación debemos diferenciar sus tres ámbitos: la educación formal (reglada), la informal (familia, Internet, asociaciones) y la no formal (cursos ajenos a la estructura reglada). En la primera, las fuerzas del imperio curricular son poderosas. Desde el mundo cultural, se relatan las dificultades para intervenir en las etapas de primaria y secundaria: "el currículum está demasiado reglado". Desde el lado educativo, se ve el hecho cultural como una moda, cuando no directamente como una intromisión, y se critica su deriva asistencialista y su falta de espíritu crítico.



La iniciativa de los "artistas en residencia" puede ser un buen punto de partida... Aunque los desarrollos recientes del bachillerato artístico también sean objeto de críticas... Quién sabe, quizás con los nuevos avances en materia educativa (la "educación por proyectos" de EscolaNova21 o el proyecto STEAM, por citar dos ejemplos), y sin olvidar la buena labor realizada desde hace tiempo por los movimientos de renovación pedagógica (i.e. Escola El Puig en Esparraguera), la cultura tendrá cada vez más cancha. 

En cuanto a la educación no formal, se pone en duda su capacidad de autoevaluación y sostenibilidad, amén de resaltar su fragilidad y el peligro de "institucionalización de los márgenes". Por nuestra parte, creemos que hasta que en este país la educación no sea prestigiada y considerada como un verdadero asunto de estado, con un Ministro/a de Educación y Cultura -por Dios, situemos el Deporte junto a la Salud de una vez- con rango de Vicepresidencia, no hay nada que hacer. 

Pero no queremos finalizar este post sin recomendaros vivamente una verdadera lectura educativa (¿qué tal si empezamos por un pacto nacional por la lectura?): Antoni Benaiges, el mestre que va prometre el mar. La conmovedora historia de un maestro catalán -y su novedoso método de enseñanza- destinado a un pueblo del interior burgalés en los albores de la Guerra Civil. Valga por todo lo anteriormente dicho en esta entrada. Sin palabras.


Antoni Benaiges y sus alumnos de Bañuelos de Bureba 
(Burgos, enero de 1936)

martes, 2 de agosto de 2016

Disparos estivales (II)



Karmelo C. Iribarren
1959


"El agua de la ducha

contra tu piel
mojada.
No hay música
-ni moderna
ni clásica-
que iguale eso,
lo que ahora siento,
lo que imagino
al escucharla"

(Agosto)




"Se acercó
hasta la barra.
Pidió
una ración de aceitunas
y una cerveza
muy fría.
Se sentó
en un taburete
y se aflojó la corbata.
Poco a poco,
la vida
fue volviendo a él"

(La vida en las ciudades)



"Aquel amor que por amor

dejé pasar,

no hay día

que no me asome al puente
viejo
de mi vida,
y lo vea

alejarse..."


(Solo lo fugitivo permanece y dura)





"A veces te coge

con la guardia baja,



sin defensas,



a traición,



una vieja

canción"


(A traición)





"De pie,

junto a la ventana,



mirando la noche

a la luz

de la luna,



te recortabas

como la costa

del único país
del que no me iría
nunca"

(Nocturno)


Poemas extraídos de la antológica de Karmelo C. Iribarren:
Seguro que esta historia te suena
Poesía completa (1985-2015)




Buenas vacaciones, amig@s

martes, 5 de julio de 2016

Cultura i Empresa: més enllà del mecenatge

Buenos días amig@s, y bienvenidos a un nuevo post sinfónico de Culture&Biz®. En esta ocasión, para facilitaros la versión completa de un escrito de opinión sobre "Cultura y Empresa" que los responsables del blog del Master en Gestión Cultural de la UOC (Cultural http://gestiocultural.blogs.uoc.edu/2016/07/05/cultura-i-empresa-mes-enlla-del-mecenatge-gestio-cultural/) me solicitaron y ha sido publicado hoy. Gracias a Gemma Carbó por la oportunidad.


Què és el que fan 50 directius tocant el tambor alhora amb l’ajut d’un percussionista? O un equip comercial sencer assajant presentacions en públic amb una companyia de teatre? O un grup de dissenyadors millorant el seu procés creatiu amb un dibuixant de còmics? O els experts en marca de l’empresa atenent les explicacions de la directora de branding d’un museu d’art modern?

Els anteriors són exemples -reals i senzills- de col·laboracions entre el món de l’empresa i el de la cultura, que van molt més enllà del tradicional -i pèssimament legislat al nostre país- mecenatge. Potser, el primer mitjà de comunicació internacional que va parar atenció a aquesta nova possibilitat de cohabitació va ser el setmanari The Economist, allà pel febrer del 2011, en un article titulat The Art of Management.

El diari se’n feia ressò de les dificultats de comunicació evidents entre els dos mons, fruit de prejudicis mutus i sovint atàvics. Però també en ressaltava els principals beneficis per l’empresa de col·laborar amb el món artístic: millores en les habilitats comunicacionals, millores en la ‘gestió del talent’ i –“the biggest prize of all”- ajudar als negocis a ser més innovadors.

Més recentment, al 2014, la Fundación Botín va publicar l’estudi Artes y emociones que potencian la creatividad, on se’ns explica de quina manera el cinema, el teatre, la música, les arts plàstiques, la literatura i la dansa poden ajudar a promoure aquesta habilitat imprescindible per a la gestió a les empreses del s.XXI.

Però si haguéssim de buscar els fonaments acadèmics vertaders que sustenten aquesta aproximació innovadora de la coexistència Arts&Business, sens dubte hauríem de recórrer al professor de la Universitat de Cambridge Giovanni Schiuma. Al seu manual de referència -The Value of Arts for Business- ens dóna les claus de perquè “les emocions i l’energia dels treballadors son factors estratègics per a la millora del rendiment empresarial”.

Afortunadament, ja fa uns 6-8 anys que a Espanya van aparèixer una sèrie d’iniciatives privades que anaven en la línia descrita de bastir ponts entre l’empresa i la cultura. Caldria destacar-ne tres que estan fent una feina excel·lent des de llavors: els amics de ConexionesImprobables al País Basc, la proposta -d’arrel teatral- d’ActuaEmpresa a Madrid i la catalana Cristina Salvador -no hi ha parentiu- i tot el seu equip d’aPortada, liderant la iniciativa Culthunting.

En definitiva, tot un món per recórrer en unes pràctiques que a Europa del Nord i el Regne Unit venen essent tradició, però que a casa nostra costen d’introduir. Perquè, al cap i a la fi, el que fan 50 directius tocant el tambor a la vegada és perdre la por a manifestar les seves emocions i alinear-se tot d’una amb l’estratègia empresarial. Es tracta, com sempre, d’una qüestió d’educació. I com bé diu el José Antonio Marina, “l’empresa és un dels 5 motors imprescindibles pel canvi educatiu a Espanya”.
“The arts are emerging as a role model for business because they excel in areas where managers struggle the most: chaos, diversity, ambiguity, envisioning the future and the ability to dare to break molds” (The Wall Street Journal)

En un altre post podem tractar dels avantatges que -per al món de la cultura- pot aportar la imbricació amb l’empresa privada, entre els que destacaríem ja ara la divulgació de la seva oferta, la monetització del valor afegit i la millora d’autogestió i fundraising. Tot i que no se’ns escapa que la principal virtut l’acabem de tractar: en uns temps de crisi sostinguda, amb un consumidor final sense recursos econòmics i poca predisposició natural per la cultura, és hora de que el món de les arts aixequi el cap per mirar més lluny, i molt més amunt. 

Si ho fes, veuria que fins i tot en aquests darrers anys, hi ha hagut un tipus de client que o bé no ha patit la crisi o se n’està sortint ja fa un parell d’anys, que sí té recursos per invertir en formació i al qual l’IVA cultural no el preocupa gens: el client corporatiu.  

La figura de l’intermediari entre cultura i empresa -Arts&Business intermediary- neix precisament per tendir ponts entre ambdós mons, fent d’alguna manera de ‘pedra Rosetta’ que tradueixi les seves necessitats respectives a un llenguatge comú comprensible. 

Tal i com apuntava al 2015 l’informe elaborat per la consultora KEA i recolzat per la UE Connecting Arts&Business. Realising the Potential for Creative Partnerships, el perfil ‘ideal’ de l’intermediari seria el següent:
"Intermediaries need to be knowledgeable and credible in both the art world and the world of organisations. This means a strong track record with their projects (...) Also a mixed team of people from the two worlds, or the backing of a larger, well-established organisation that is respected in at least one of their stakeholder communities (...) Having experience in fundraising and being well networked into public and private bodies is crucial" (Connecting Arts&Business) 

El mateix informe assenyala els reptes de futur perquè aquest tipus d’iniciatives A&B tinguin èxit: posar en valor les habilitats creatives, millorar la precarització i fragmentació del sector cultural, facilitar l’accés d’aquest darrer a una millor comprensió del marc legal i polític d’actuació, l’adopció d’un llenguatge comú i l’execució molt més freqüent d’experiments transnacionals, en la mateixa línia de l’estratègia del programa Europa Creativa.   

Qui hagi treballat al món empresarial privat sap que, tot i trobar-t’hi sovint un bon grapat d’excel·lents tècnics, el que manca -i tant més diria quan més amunt puges en l’organigrama- són les habilitats socials -allò que en diuen soft-skills-. Només amb coneixements no hi ha prou per ser un bon professional: fan falta valors sòlids -això s’ha de portar de casa- i una actitud positiva, proactiva i ‘resilient’. És en aquesta darrera variable de l’equació on les arts i la cultura en general tenen molt a dir.

I afegiria a manera de conclusió: en aquest món beta en el que ens pertocarà viure ja per sempre més, dins d’aquesta “liquiditat” de la que parla en Bauman, enmig d’un utilitarisme ordinià de retallades públiques, l’habilitat principal a desenvolupar per tothom, no només pel món empresarial i el cultural, és la capacitat de reacció ràpida davant de canvis sobtats de l’entorn. Només cal anar al Jamboree a escoltar qualsevol jam de jazz per adonar-se’n.

jueves, 2 de junio de 2016

La resistencia íntima

Buenos días amig@s, y bienvenidos a un nuevo post sinfónico de Culture&Biz®. Recientemente, de camino al Palau de la Música para presenciar la final del concurso Maria Canals de piano -gracias a Carlos Ávila G. por las invitaciones, y a Beatriz A. por la compañía-, el azar me hizo tropezar con la librería On the Road. 

Ubicada en una de las bocacalles que dan al edificio modernista, y puerta con puerta con el legendario lugar de encuentro juvenil del Antic Teatre, se encuentra la ilusionante iniciativa cultural de Ángel, pequeña en tamaño pero grande en personalidad. 


Manifiesto surrealista On the Road

On the Road está especializada en cultura beat, y lo que sorprende ya de entrada es la detallada declaración de principios del librero, con una introducción definitiva: "Esto nace como una librería (no un súper de 7 plantas). Hay mucho cariño".

Mural del Espai Germanetes

Leído con detenimiento, el manifiesto se nos antoja todo un compendio filosófico de la "cotidianidad": "hay que volver a la bohemia de café+tertulia+alcohol", "rompamos la barrera entre artista/sujeto", "por una Barcelona canalla, culta y revolucionaria" o "tenemos que abrazarnos más" son algunos de sus mandamientos. ¿Cómo no estar de acuerdo, verdad?


Hiroo Sato, ganador de la 62 edición del concurso
Maria Canals Barcelona de piano

De hecho, me gustó tanto que he decidido utilizarlo de aproximación al libro del que os quería hablar hoy, que no es otro que La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad, escrito por Josep Maria Esquirol y editado por Acantilado. Nuestra recomendación para la pasada diada de Sant Jordi.
"Reconocemos que resistencia íntima es el nombre de una experiencia, propia de la comarca de la proximidad; comarca que no es visita de un día, sino habitual estancia" 
Frente al imperio de la cosificación, la nueva fascinación pantallizada y el consumidor patologizado, es decir, frente a la inmediatez compulsiva, el autor aboga por no ceder al dogmatismo, y propone un retorno a casa, esto es, a la sencillez de la cotidianidad, la reflexión pausada -entendida no como ensimismamiento sino como resistencia-, la memoria y la imaginación.


Lectura de proximidad en Marmalade (Raval)
"Resistir en lo inactual quiere decir situarse al margen, en la lateralidad, protegiendo desde ahí la diferencia"
En definitiva, Esquirol afronta la eterna búsqueda metafísica de la 'felicidad' no desde las alturas, como viene siendo la tradición ortodoxa elitista (Aristóteles, epicúreos, Spinoza o incluso Nietzsche), sino enfatizando los elementos clave de una filosofía de proximidad: el diálogo interior, el amigo, el plato en la mesa, la casa... elementos que demuestran que "la vida puede ser perfectamente profunda desde la marginalidad" (por si queréis escucharle en vivo, el Prof. Esquirol estará el próximo 13 de junio en La Pedrera dando una charla sobre Felicidad y vida interior).

En términos similares se expresaba recientemente en un artículo de El País Leon Wieseltier, 'Humanista jefe' de la Brookings Institution, quien afirma que "el acto más revolucionario que uno puede hacer hoy, fuera de la política, es ralentizar: desacelerar".

Nada más por hoy amig@s, en homenaje a nuestro librero Ángel, os dejamos con el gran Tom Waits, salud!



PS: gracias a Vicenç Sebastián -eterno panteísta intuitivo- por el tuning filosófico